Cada vez más, el uso de fitosanitarios está en regresión ya sea por normativa europea o por propia decisión de los greenkeepers.
En nuestro caso es una mezcla de ambas, y puesto que el futuro está encaminado hacia una mayor sostenibilidad, estamos adaptando una nueva estrategia en la gestión fitosanitaria de Palomarejos Golf.
Donde antes existían químicos, ahora potenciamos microbiología, y donde antes curábamos, ahora inmunizamos. Pero, ¿cómo?, pues fácil, promoviendo la microbiología de nuestro suelo.
Para ello estamos introduciendo desde el pasado 2015 un cóctel de microorganismos beneficiosos, entre los que se encuentran:

Javier Fuentes Mejías
Head Greenkeeper Palomarejos Golf
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Se trata del irlandés Christy O'Connor Senior, hoy de 91 años, que entre 1955 y 1974 declinó la citación para formar parte del prestigioso field; por qué dijo "no" repetidamente.
Cada enero durante dos décadas, un sobre con el sello del Augusta National Golf Club cayó en la casilla de correos (de las antiguas) ofreciéndole a Christy O'Connor Senior un lugar en el field del Masters. No hay invitación más codiciada en el golf que jugar en aquel edén de magnolias y azaleas del estado de Georgia, y el privilegio se extiende también a periodistas y al público en general. Pero cada año, este irlandés que hoy tiene 91 años rechazó la convocatoria con una nota amable y sin rodeos.
No puede haber invitación en este deporte más honorable que un pase de acceso para el primer Major del año; sin embargo, aunque parezca difícil de entender, O'Connor no se movió un ápice en su postura de quedarse en su casa de Dublín. No fue un jugador más en el Viejo Continente: ganó 24 títulos del Tour Europeo, finalizó 2° en el British Open de 1955 y participó diez veces en la Copa Ryder. Méritos no le faltaban, pero este duro batallador de los links dio sus razones para darle la espalda al Masters desde 1955 hasta 1974. ¿Cuáles fueron?: "Jamás tuve sponsors que apoyaran mi carrera económicamente. Entonces, ¿cómo iba a pagar los costos de mi viaje a los Estados Unidos?", se pregunta. "No podía darme ese lujo; el dinero que ganaba no era tan abundante", agrega.
Las finanzas no eran lo único que lo obligaba a declinar codearse con los venerables socios uniformados con saco verde. "Mi juego estaba invariablemente maltrecho después del invierno irlandés y el primer torneo que jugaba en mi calendario era en abril, coincidentemente con el Masters. Y nunca llegaba bien preparado para esa fecha".
Cuarenta años atrás, este hombre que hoy sigue residiendo en Dublín era bastante incrédulo acerca de la importancia de la cita en Augusta. "Ahora siempre veo el Masters por TV, pero en aquella época era un torneo más. Era lo mismo que ir al US Open o al British Open", comenta.
El de O'Connor no es el único caso de un golfista que rechaza invitaciones para el Masters. El carismático norteamericano Lee Trevino dejó de lado el certamen cuatro veces en la década del '70 porque consideraba que el campo no se ajustaba a su juego. Incluso, no se sentía bienvenido por las autoridades del Augusta National, al punto que una vez rechazó cambiarse los zapatos en el vestuario de los jugadores y prefirió hacerlo en el estacionamiento del club.
O'Connor no se arrepiente de sus veinte "No gracias" al Masters, más allá de la incredulidad general. "Amé lo que hice, me considero un afortunado. Cuando miro atrás, me hubiese encantado ganar el Masters. Así y todo, mi corazón no se quebró por lo que decidí".
Por Gastón Saiz | canchallena.com
Fuente: Golf.com.
Ha enviado una carta a la Real Federación Andaluza de Golf para solicitar
que le fuese retirado el trofeo al darse cuenta de un error en su cómputo de golpes.
LA RAZON.es // 16 de marzo de 2016. 10:39h // Sevilla.
Yago Horno Mateo, un golfista de sólo 7 años, ha escrito una carta a la Real Federación Andaluza de Golf (RFGA) para solicitar que le fuese retirado el trofeo ganado en un torneo puntuable para el Campeonato de España benjamín al darse cuenta que había cometido un error en su cómputo de golpes.
El pasado sábado, en un torneo organizado por la RFGA en el club de Isla Canela Golf (Huelva), Yago Horno fue declarado vencedor gracias a una tarjeta de 50 golpes pero, al llegar a casa, advirtió un error en el recuento, pues en realidad había necesitado un golpe más para completar el recorrido.
El joven jugador, que recibe clases en la escuela de Juan Agüera, en Punta del Moral (Huelva), decidió entonces escribir una carta a la RFGA en la que explica el error y renuncia al trofeo logrado "para que se lo déis a mis compañeros que se lo merecen", señala la misiva.
"Mi padre me dijo que firmar una tarjeta por error con menos golpes es descalificación", relata en su manuscrito el niño, quien añade haber "aprendido que hay que revisar los resultados antes de firmar la tarjeta".
El padre de Yago, Kostka Horno, a la sazón gerente del Isla Canela Golf, ha manifestado a Efe se ha felicitado por haber "recibido muchos mensajes de padres valorando la acción y confesando que les ha hecho reflexionar sobre la manera de vivir el deporte".
"Después de un torneo, tengo la rutina de pasar los resultados a una tarjeta limpia. Cuando sumé los golpes de Yago vi que los números no cuadraban, me salían 51 y no 50 como se había reflejado en la tarjeta", explicó.

Horno aseguró que su hijo menor "se quedó en estado de shock. Estaba muy preocupado por la reacción de los demás. Había sido un error, pero no quería que nadie pensara que era un tramposo" y "su gran preocupación era que no se enterara su madre".
El progenitor dejó que Yago "tomase la decisión: podía no decírselo a nadie o cumplir con las reglas y comunicar el error a la Federación", lo que lo dejó "hecho polvo" pero "se marchó y regresó a la hora diciendo que quería renunciar a los trofeos"